Fallo estadounidense podría sentar un importante precedente para la detección y castigo de piratas.
Según el juez de distrito Harold Baker, de Illinois, es dudoso que una dirección IP pueda ser usada como prueba fehaciente en un tribunal de justicia. A juicio del magistrado, los margenes de duda son demasiado grandes como para iniciar acciones judiciales contra personas, con base en direcciones IP
En su fallo, el juez Baker presenta precedentes legales en que, por ejemplo, la industria discográfica ha cometido graves errores, como por ejemplo demandar a abuelas que nunca en sus vidas se habían sentado frente a un PC, o niños que debido a su edad no pueden ser enjuiciados.
Una dirección IP identifica un PC o una unidad de hardware que, conectada a una red, puede ser usada por varias personas. Por lo tanto, no es seguro que la persona registrada como propietaria del artefacto sea quien ha descargado material ilegal, ya sea películas o música pirateada, pornografía infantil, programas, etc.

En la causa en cuestión, el juez desestimó un requerimiento presentado por VPR Internationale, empresa canadiense de entretenimiento para adultos, mediante el cual intentaba obligar a proveedores de conexión a Internet a entregarle las identidades de personas que, a su entender, habían descargado ilegalmente sus películas. Según el juez, especialmente al tratarse de material audiovisual ara adultos, el tema de las direcciones IP podría obstruir «la causa de la justicia».
Fuente: Torrentfreak.com
